Las lineas de investigación de este grupo tienen como objetivo general la caracterización, el estudio de las capacidades fisiológicas y el aprovechamiento del potencial biotecnológico de los microorganismos de los ambientes de clima frío extremo, principalmente la Antártida

Dentro de este marco general, una de las líneas centrales del grupo es aquella que estudia la capacidad de los microorganismos antárticos para utilizar como fuente de carbono y energía hidrocarburos derivados del petróleo. Estos compuestos están presentes en las inmediaciones de las bases antárticas y representan la principal fuente de contaminación en áreas antárticas. Tanto por las extremas condiciones ambientales, como por la estricta reglamentación ambiental internacional, la utilización de microorganismos nativos de la Antártida es la única opción viable para el desarrollo de procesos de biorremediación “in situ” que ayuden a mitigar el impacto de la contaminación por combustibles derivados del petróleo. Por ello, se han aislado y estudiado diversas cepas microbianas degradadotas de hidrocarburos y se trabaja (tanto en el laboratorio como en ensayos a campo) en el diseño y la optimización de procesos de biorremediación que involucren tanto las estrategias de bioestimulación como de bioaumento.

Por otro lado, el grupo estudia la capacidad de producción, por parte de los microorganismos sicrófilos antárticos, de metabolitos con potencial biotecnológico. Se han aislado y caracterizado proteasas activas a bajas temperatura y se han realizado estudios de bioprospección que abarcan además la producción de otras enzimas de interés industrial (lipasas, celulasas, quitinasas, etc.) como la capacidad de biotransformar o degradar compuestos tóxicos, como el molibdato, colorantes y compuestos fenólicos. Estos estudios involucran tanto bacterias como levaduras y hongos filamentosos antárticos.

Finalmente, se estudia la diversidad microbiana de los ecosistemas antárticos con el objetivo de contribuir al conocimiento de los recursos genéticos del país y disponer de nuevas fuentes biológicas de productos naturales capaces de ser utilizados en procesos biotecnológicos. Dado la baja proporción de microorganismos cultivables existentes en los ambientes naturales, estos estudios están basados en técnicas de biología molecular, como DGGE, T-RFLP, ARISA, Bibliotecas de clones, metagenómica y metabolómica. Las rodopsinas, las ADN polimerasas y la producción de nanocritales magnéticos son algunos de los focos de nuestro trabajo.

Responsable:
Dr Walter P. Mac Cormack.

Integrantes:
Dra. Susana C. Vazquez.
Dr. Lucas A. M. Ruberto.
Dra. María Martha Martorell.
Lic. Edgardo A. Hernández.
Lic. Silvia H. Coria.
Biotecnologa Deborah Colman.
Lic. Julia Villalba Primitz.
Bioq. Lucas Martinez.
Estud. Vanesa Kuc.